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¿Estás listo para la universidad?

En el Community College, la mayoría de los graduados de Filadelfia tienen que empezar tomando clases remediales.

This article was originally published in The Notebook. In August 2020, The Notebook became Chalkbeat Philadelphia.

Aunque muchos estudiantes en camino a la universidad hacen una larga lista de las universidades a las que les gustaría ir, Dominique "Peak" Johnson sólo tenía una.

"Mi enfoque principal era en Temple, aunque recuerdo a mi orientador de 9no grado diciéndome que no pusiera todos mis huevos en la misma canasta", dijo Johnson.

Para Johnson, la universidad estaba cerca de su casa y del trabajo. Y para el aspirante a escritor que quiere una carrera en periodismo, Temple – que tiene un
excelente programa en comunicaciones – simplemente parecía ser la opción perfecta.

Por lo tanto, durante su último año en la Escuela Superior Chárter Delaware Valley Johnson solicitó admisión a Temple para el semestre de otoño del 2007.

Pero no lo aceptaron.

Cuatro años más tarde, Johnson (que fue practicante en el Notebook) acaba de recibir su grado asociado del Community College of Philadelphia (CCP) y está nuevamente buscando admisión a Temple.

Como Johnson, un gran número de estudiantes graduados del Distrito terminan en el CCP aún cuando sus aspiraciones originales eran ir a otra universidad. Desde el 2003, 32% de los que fueron a la universidad después de graduarse de escuelas del Distrito se matricularon en un community college (colegio universitario), haciéndolo la opción número uno por mucha ventaja. Eso representa más de 2,000 estudiantes de las escuelas públicas de Filadelfia cada año.

Sin embargo, nuevos datos del Distrito muestran que sólo 17% de esos estudiantes han obtenido un grado universitario en los seis años después de terminar la escuela superior.

Muchos simplemente no están listos para los rigores académicos de una educación superior debido a la falta de alineación entre los estándares de la educación secundaria y las exigencias de la educación postsecundaria. En pocas palabras, los estudiantes no adquieren en la escuela superior las destrezas necesarias para tener éxito en la universidad y es frecuentemente debido a enseñanza inefectiva y currículos con poco reto académico.

Como resultado, un gran número se ve obligado a tomar cursos remediales en el CCP para ayudar a compensar la falta de instrucción, y esto representa tiempo y dinero perdido. Los estudiantes tienen a menudo que pasar un año o más tratando de satisfacer los requisitos básicos que debieron haber completado en los grados 9no – 12mo.

"Los cursos remediales equivalen a que los contribuyentes y los estudiantes paguen doble por la misma educación, y en Pensilvania eso es casi $100 millones", dijo Bob Wise, presidente de la Alliance for Excellent Education (Alianza para excelencia en educación), la cual se enfoca en ayudar a los sistemas K-12 del país a producir estudiantes listos para la universidad. "Por lo tanto necesitamos hacerlo bien la primera vez; o sea, en la escuela superior".

De acuerdo con el informe de la Alliance, la educación remedial es un problema mayor en todo el país, no sólo en Filadelfia. Más o menos uno de cada tres estudiantes que entran a la universidad tendrá que tomar al menos una clase remedial.

En el 2007, la necesidad de cursos remediales de Johnson bloqueó sus esfuerzos por entrar a Temple. Después de no lograrlo, se esforzó por hacer conexiones y ser aceptado en el programa de verano de Temple con la garantía de que si aprobaba tres clases – seminario de primer año, inglés y matemáticas – le darían una segunda oportunidad. Sin embargo, Johnson no aprobó la clase de matemáticas y eso le impidió una vez más poder matricularse en el campus de la Calle Broad.

"Yo no sabía las matemáticas que estaban enseñando en Temple porque las clases de matemática que tomé en la escuela superior fueron todo un lío. En 10mo grado tomé álgebra 2 y nunca había tomado álgebra 1. Después me pusieron en geometría y eso fue un desastre porque el maestro no era bueno", dijo Johnson.

"Fue un golpe duro no poder entrar a Temple, y estaba muy enojado con la escuela superior por no haberme preparado".

Después de que Temple rechazó a Johnson, un instructor del programa que asistía en las tardes le sugirió que solicitara admisión al CCP para el semestre de primavera del 2008. Como todo estudiante nuevo, tomó el examen de entrada para evaluar sus habilidades académicas y nuevamente resultó deficiente en matemáticas.

Johnson fue ubicado en la clase remedial de matemáticas en el CCP. Tuvo que tomar el segundo nivel de matemática remedial dos veces antes de poder empezar las clases de créditos. Todavía determinado en lograr su meta, en el 2009 Johnson entró en el programa de admisión doble del CCP, el cual le permite acumular créditos que también son válidos en Temple, donde espera transferirse en el otoño. Con un grado asociado en mano, ya llenó los formularios adecuados, cumplió con todos los requisitos académicos y está esperando la aceptación final.

Falta de preparació

Estar encaminado a la universidad no necesariamente significa que uno está listo.

Eileen Abrams, instructora de inglés del CCP, dijo que 70% de los estudiantes nuevos no están listos para tomar cursos universitarios.

"Típicamente los estudiantes en mi clase de desarrollo no pueden redactar un ensayo estándar de cinco párrafos", dijo. "Se les hace difícil entender lo que es una oración de tesis y cómo crear y desarrollar una. En cuanto a la lectura, los estudiantes tienen problemas para discernir entre lo que son ideas principales y lo que son ejemplos y detalles, y otro problema mayor es el desarrollo de vocabulario", dijo.

El CCP tiene cuatro niveles de clases remediales en inglés y matemáticas, y cada uno tiene que ser satisfecho antes de que los estudiantes puedan matricularse en cursos que acumulen créditos universitarios para recibir su grado.

Clifton Clemons, estudiante de segundo año de administración de empresas en el CCP, quería ir a la North Carolina State University. Sin embargo, como esperó demasiado para solicitar admisión el CCP se convirtió en su plan secundario y tuvo que empezar en clases remediales de matemáticas e inglés.

"Al principio me enojé porque la mayoría de los que van a las escuelas superiores públicas de Filadelfia saben que uno pasa por allí rápidamente, y si te dan una B sabes que no es como una B de Masterman", dijo. "Quizás hiciste un trabajo de C para obtener una B."

Clemons dijo que asistió a la Escuela Superior Olney antes de ser "botado" en 10mo grado y se graduó de la Escuela Chárter Hope. Él decidió verle el lado positivo a las clases remediales.

"Pensé que quizás el CCP me podría ayudar con literatura, inglés, ciencias y matemáticas", dijo. Si hubiese ido directamente a la North Carolina State University, "entonces no hubiese tenido las destrezas para tener buenas notas y quizás hubiese terminado dándome de baja".

Clemons, de 20 años, planifica graduarse en el 2012 y también quiere transferirse a Temple.

La brecha se cierra

Las clases remediales no son una solución viable para la deficiencia en preparación entre la escuela superior y la universidad.

"Necesitamos hacer un mejor trabajo al preparar a los estudiantes y alinear lo que aprenden con lo que está requiriendo la universidad, y no sólo es responsabilidad de los grados K-12", dijo Wise. "También le toca a la universidad comunicarse mejor [con las escuelas superiores] sobre qué necesitan los estudiantes para tener éxito en una institución que otorga grados universitarios de dos o cuatro años".

El Distrito está trabajando en esta alineación a través del Philadelphia Council for College and Career Success, un esfuerzo respaldado por el Alcalde Nutter y la Superintendente Arlene Ackerman. A través del Council, el Distrito, las instituciones de educación superior y los comerciantes locales están colaborando en cuanto a cómo reducir la brecha en instrucción. Para lograrlo, representantes de ocho universidades están participando en un subcomité de la iniciativa llamado
College Completion.

"Estamos tratando de recopilar datos sobre este tema para ver cómo es la transición para los estudiantes", dijo Linda Chen, subdirectora de la Oficina de Enseñanza y Aprendizaje del Distrito. "Pero gracias a muchos datos anecdotales sabemos que nuestros estudiantes no están listos para el CCP ni para otras universidades y por eso es que estamos haciendo esto".

El proyecto es parte de la preparación del Distrito para la transición a la Common Core State Standards Initiative (iniciativa para lograr estándares estatales comunes) — un esfuerzo por mejorar los requisitos de graduación dirigido por los estados a través de la Asociación Nacional de Gobernadores y el Council of Chief State School Officers (consejo de altos funcionarios escolares estatales).

La iniciativa Common Core define los conocimientos y destrezas que los estudiantes deberán adquirir para graduarse de escuela superior listos para la universidad y sus carreras profesionales. Cuarenta y cuatro estados han adoptado los estándares, que cubren lectura, redacción, lenguage, destrezas de escuchar y oratoria. Pensilvania se unió a la iniciativa en el 2010.

Aunque los porcentajes de estudiantes que completan la universidad no son alentadores en el CCP, algunos estudiantes del Distrito adelantan tiempo aprovechando el programa de matrícula doble del Distrito, que les permite acumular créditos universitarios mientras todavía están en escuela superior. El CCP participa con las escuelas Cheyney, Eastern, Holy Family, Lincoln y St. Joseph’s.

Juwan Bennett, estudiante de duodécimo grado en el Programa Académico de Música en Girard (GAMP), fue capaz de participar en banda, jugar futbol americano y ser parte del equipo de pista y campo mientras participó en el programa durante dos años.

Bennett, de 18 años, ya ha acumulado 40 créditos en el CCP, los cuales transferirá a Temple en el otoño.

"Creo que el programa de matrícula doble debería recibir más publicidad porque te ayuda a involucrarte en el proceso universitario", dijo Bennett, que planifica estudiar justicia criminal.

Lecciones aprendidas

Aunque algunos estudiantes sienten que sus escuelas superiores no les prepararon para la universidad, Brittany Perry no lo siente así. Ella se culpa a sí misma por no estar lista.

Perry, estudiante en el tercer semestre del CCP que tomó clases remediales de inglés y matemáticas, ganó una beca para asistir al Chestnut Hill College mientras estaba en la Escuela Superior Overbrook. Sin embargo, la perdió al final del 12mo grado porque sus calificaciones empeoraron.

"Ya no me importaba", dijo Perry, que creció en el sistema de hogares de crianza (foster care). "Me la pasaba con mis amistades y eso fue más importante que hacer la tarea escolar".

Perry, ahora de 20 años, dijo que Overbrook ofrecía clases y talleres que ayudaban a los estudiantes a prepararse para la universidad pero ella, como muchos de sus compañeros, no lo aprovechó.

Dijo que ella fue seleccionada en 9no grado para la academia de estudiantes destacados de Overbrook. "Ahí se toman clases AP y de honor… pero yo no presté atención en ninguna de las clases, y cuando vine al CCP me dieron los exámenes y fui referida a los cursos remediales".

Aunque Perry empezó un poco tarde, ahora está entusiasmada con la universidad y quiere estudiar enfermería.

Para los estudiantes encaminados a la universidad ella tiene este consejo: "Procura que los grados 11mo y 12mo sean los años que más en serio tomes la escuela, y verdaderamente presta atención en las clases en vez de perder el tiempo como yo lo hice".

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